La Diputación de Burgos revisará su Plan de Empleo y estudia un nuevo modelo adaptado al contexto actual
Pleno de la Diputación
La Diputación de Burgos se plantea dar un giro de fondo a su Plan de Empleo, en vigor desde la crisis económica de 2008, con el objetivo de adaptarlo a las necesidades actuales de la provincia. El presidente de la institución, Borja Suárez, ha abierto la puerta a una reformulación profunda del programa e incluso a su posible sustitución por nuevas líneas de actuación.
La iniciativa surge tras un debate sostenido entre los distintos grupos políticos en el seno de la institución provincial. El planteamiento se produjo después de que el pleno rechazara una propuesta del PSOE que buscaba incrementar el número de trabajadores vinculados al plan en municipios con mayor número de pedanías.
En este contexto, el equipo de Gobierno considera necesario redefinir las políticas de empleo para responder mejor a las demandas actuales de los ayuntamientos y entidades locales menores. Entre las alternativas que se barajan figura la creación de un Plan de Servicios, orientado a cubrir necesidades más específicas del territorio.
Durante el debate plenario se evidenciaron diferencias entre los grupos. La portavoz del Partido Popular, Inmaculada Sierra, defendió la necesidad de replantear el modelo actual, mientras que el diputado socialista Alberto Azofra cuestionó la gestión del programa. Por su parte, la representante de Sentir Aranda, Belén Esteban, expresó dudas sobre los criterios de reparto, sugiriendo que podrían basarse en variables poblacionales. En una línea similar, el portavoz de Vox, Ángel Martín, advirtió de posibles efectos negativos para municipios con más habitantes pero menos recursos.
Suárez justificó la revisión señalando que la situación socioeconómica ha cambiado de forma significativa desde 2008. En este sentido, recordó que en los últimos años se han puesto en marcha distintas ayudas dirigidas a sectores como la hostelería, el comercio rural o la ganadería, lo que obliga a repensar las herramientas disponibles. Además, apuntó que la provincia presenta actualmente una de las tasas de desempleo más bajas del país, lo que refuerza la idea de ajustar las políticas a nuevas prioridades.
Pese a este debate de fondo, la Diputación ya ha aprobado sus planes de empleo para 2026, con una inversión global de 2,1 millones de euros. De esta cantidad, 1,6 millones se destinan a la contratación de trabajadores para obras y servicios municipales, mientras que 500.000 euros se reservan para programas de inserción laboral dirigidos a personas con discapacidad.
Desde el equipo de Gobierno se insiste en que el objetivo es mejorar la eficacia de los recursos públicos y avanzar hacia un modelo que no solo genere empleo temporal, sino que contribuya a fijar población y consolidar proyectos de vida en el medio rural.
