Ayala pierde la cuestión de confianza y se abre un mes clave para el futuro político de Burgos
La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, no logró este miércoles superar la cuestión de confianza vinculada a la aprobación inicial del presupuesto municipal de 2026, tras el voto en contra de los grupos de PSOE y Vox, que sumaron 16 concejales frente a los 11 del Partido Popular. La votación se produjo en un Pleno extraordinario y deja ahora abierto un plazo de 30 días para que la oposición pueda presentar una moción de censura.
De no prosperar una alternativa de gobierno en ese periodo, las cuentas municipales quedarán aprobadas de forma automática, tal y como recoge la LOREG cuando la cuestión de confianza está ligada a los presupuestos. La situación se produce después de que las cuentas ya fueran rechazadas el pasado mes de diciembre, en un Ayuntamiento que gobierna en minoría desde la ruptura del pacto entre PP y Vox.
Tras el Pleno, Ayala defendió su actuación y rechazó las acusaciones de victimismo o prepotencia. La alcaldesa aseguró que el equipo de Gobierno intentó negociar los presupuestos desde el mes de septiembre, sin éxito, y explicó que la prórroga presupuestaria habría supuesto un freno importante a la inversión municipal, reduciéndola a nueve millones de euros y paralizando proyectos en marcha.
La regidora insistió en que la cuestión de confianza era la única vía “responsable” para evitar ese escenario y garantizar la continuidad de inversiones que en 2025 alcanzan los 60 millones de euros. “Los proyectos son los que hacen avanzar la ciudad”, defendió, frente a lo que calificó como una política de vetos por parte de la oposición.
Ayala también dejó abierta la puerta a recomponer puentes con Vox, al que calificó como su “socio natural”, y aseguró que asumió el riesgo político de la votación para anteponer los intereses de Burgos a su propia continuidad al frente del Ayuntamiento. Si no se registra una moción de censura, el presupuesto podría quedar definitivamente aprobado a finales de febrero o principios de marzo, aunque mientras tanto el Consistorio seguirá funcionando con las cuentas prorrogadas.
