Los Jefes en Silos

5/5 - (1 voto)

Fotos: José María Palomero

Santo Domingo de Silos celebra la Fiesta de los Jefes. Cuenta la leyenda que, durante la invasión musulmana de la Península, un ejército de moros puso sitio a la villa de Santo Domingo de Silos. Ante la desigualdad de las fuerzas encontradas, un vecino ideó una estrategia singular: simulando un incendio, y con él la destrucción de cuantos bienes hubiera en el pueblo, el enemigo daría por inútil cualquier intento de asedio. Y así fue. En la oscuridad de una fría noche castellana, ardiendo numerosas hogueras, resonaron gritos de alarma, retumbaron en todo el valle los ecos de cientos de cencerros en estampida y, por fin, el gran teatro del caos devastación dejó atónito al sitiador, quien optó por volver grupas y olvidarse de aquella villa arrasada por el fuego.

Hasta aquí la leyenda. Sin embargo, la complejidad de la fiesta y la variedad etnográfica de los elementos que la componen nos hacen pensar que estamos en presencia de un ritual conformado a través de la superposición de diversas tradiciones; fundamentado en múltiples orígenes, algunos históricos, otros imaginados.

La fiesta de Los Jefes tiene su verdadero inicio el día de Reyes, día en el que se procede al sorteo de los cargos de Capitán, Cuchillón y Abanderado entre los varones casados del pueblo.

En la mañana del último sábado del mes de enero, el pueblo se reúne en la plaza. Es el momento de ir a buscar a los Jefes a sus domicilios. Los hombres vestidos con capa castellana son los comisarios de la fiesta. Los niños ataviados con chalecos y polainas de borreguillo y cargados con cencerros son la representación de los ganados que durante el incendio fingido de Silos se encargaran de provocar el mayor ruido y alboroto posible. Conducidos por el aire marcial del tambor, se procede a recoger al Cuchillón, al Abanderado y finalmente al Sargento. En el Monasterio, el abanderado hace una demostración de su pericia y se entona repetidas veces el grito emblemático de toda la fiesta: ¡Viva nuestra devoción al dulce nombre de Jesús y de María!

A primeras horas de la tarde se celebra la Corrida de Gallos o Las Crestas, ritual antiquísimo en el que los jefes, y posteriormente cualquier audaz jinete, habrán de intentar cobrar alguna de las prendas que cuelgan de una soga que es hábilmente manejada por un vecino para entorpecer las aspiraciones de los participantes.

Con la llegada de la noche, llega uno de los actos más espectaculares y llamativos de toda la fiesta: Silos en llamas. Rememorando la hazaña de los antepasados, esta noche fingen igualmente que el pueblo es devorado por un pavoroso incendio. Se encienden hogueras por todos los rincones; los hombres, escoltando a los jefes, recorren varias veces el pueblo, portando teas e invocando los nombres de Jesús y María; los más jóvenes se cargan de cencerros y provocan la realista sensación de una desbandada general de animales domésticos. En la plaza, una gran pira sirve de punto de reunión de todos los participantes y en torno a ella concluye esta jornada.

El domingo está consagrado casi por completo a las Benditas Ánimas. Por la mañana, una misa dedicada a todos los silenses difuntos, por la tarde, un emotivo rosario. El luto de los jefes, las letanías acompañadas por el grave resonar del tambor, la austeridad de la procesión y el recogimiento general de la ceremonia conforman la antesala de lo que será el último de los rituales de la fiesta.

Como al principio, la plaza es escenario de la postrera representación de la fiesta. Una a una, las mujeres de los jefes, vestidas de luto y hermosamente tocadas, tomaran el cuchillo e iniciaran un gracioso desfile, concluyendo el mismo con las mil veces repetida aclamación de los nombres de Jesús y de María.

¡Viva nuestra devoción al dulce nombre de Jesús y de María!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies