El Ayuntamiento amplía a los 10 años la edad para acceder a vestuarios del sexo contrario
Piscinas de Busto de Bureba
A partir de este lunes, el Ayuntamiento ha actualizado la normativa de uso de los vestuarios en las instalaciones deportivas municipales, ampliando la edad máxima para que los menores acompañados por un adulto puedan acceder a vestuarios del sexo contrario. El límite, que hasta ahora se situaba en los seis años, pasa a establecerse en los diez, tal y como ha avanzado la concejala de Deportes, Carolina Álvarez.
La responsable municipal explicó que esta medida responde a una iniciativa debatida en el Pleno hace varios meses, cuando el PSOE planteó elevar la edad hasta los 12 años. Finalmente, tras las negociaciones políticas, se alcanzó un acuerdo con el apoyo de Vox para fijar el nuevo umbral en los diez años. La propuesta no contó con el respaldo del Grupo Popular, que se mostró favorable a un aumento más moderado, hasta los ocho años, pero no a una ampliación mayor.
En cumplimiento del mandato plenario, el Equipo de Gobierno solicitó un informe técnico para fundamentar la decisión. El estudio fue elaborado por un profesional municipal especializado en psicología, con el objetivo de analizar el grado de madurez asociado a las distintas franjas de edad y valorar el impacto de la medida en la convivencia dentro de los vestuarios, priorizando la protección y el bienestar tanto de mujeres adultas como de menores.
El documento recoge un análisis teórico basado en estudios y trabajos de una decena de especialistas en la materia, que coinciden en situar entre los ocho y nueve años el inicio de una mayor curiosidad de los menores por su propio cuerpo. Asimismo, desde el punto de vista jurídico y atendiendo a distintos contextos sociales y personales, el informe señala que el comienzo de la adolescencia puede darse, en términos generales, entre los ocho y los diez años, aunque en algunos casos este proceso se adelante.
Con esta modificación, el Ayuntamiento busca adaptar la normativa municipal a criterios técnicos y psicológicos actuales, tratando de garantizar un uso de las instalaciones deportivas respetuoso y seguro para todos los usuarios.
