El Pleno de Burgos avala las alegaciones del PSOE al presupuesto
Ayuntamiento de Burgos
El Pleno extraordinario del Ayuntamiento de Burgos ha aprobado las alegaciones presentadas por el Grupo Municipal Socialista al presupuesto general de 2026, en una sesión marcada por el enfrentamiento político entre Gobierno y oposición pese al carácter eminentemente técnico de las reclamaciones debatidas.
La corporación municipal dio luz verde a las alegaciones formuladas por el PSOE y, en cambio, desestimó las presentadas por un particular en representación de varias empresas constructoras.
Ambos escritos se centraban en cuestiones técnicas vinculadas a previsiones económicas, interpretación de partidas y criterios presupuestarios. No obstante, el informe de la Intervención General concluía que ninguna de las reclamaciones planteaba causas jurídicas suficientes para invalidar las cuentas municipales, al no apreciarse incumplimientos legales, insuficiencia de crédito ni omisión de obligaciones exigibles.
Pese a ello, el debate derivó en un fuerte cruce de reproches políticos entre los distintos grupos municipales.
El portavoz de Vox, Fernando Martínez-Acitores, defendió que la cuestión debía abordarse desde un prisma “eminentemente técnico” y criticó que el debate se trasladara al terreno político.
Por parte del PSOE, Josué Temiño cargó contra el equipo de Gobierno, al que acusó de haber retrasado la aprobación del presupuesto y de no haber negociado suficientemente con la oposición durante la elaboración de las cuentas.
Mientras, el concejal de Hacienda, Ángel Manzanedo defendió la solidez del informe de Intervención y reprochó al Grupo Socialista “dar la espalda” a los criterios técnicos de los funcionarios municipales. También dirigió críticas a Vox, cuya postura calificó de “ambigua”, acusando a la formación de evitar posicionarse con claridad en un asunto que, a su juicio, debía resolverse estrictamente conforme a criterios legales.
Con esta votación, el Ayuntamiento cierra un nuevo trámite dentro del proceso de aprobación de los presupuestos municipales de 2026, unas cuentas cuya tramitación ha estado marcada por meses de retrasos y tensión política entre los grupos de la corporación.
