El futuro de la actuación prevista en la Plaza de los Castaños continúa en el aire después de que la Junta de Castilla y León rechazara la modificación planteada por el Ayuntamiento de Burgos. Ante esta situación, la alcaldesa, Cristina Ayala, ha reconocido que el Consistorio estudia distintas alternativas, entre ellas la posibilidad de redactar un nuevo proyecto.
Ayala ha lamentado que la propuesta municipal no haya salido adelante, especialmente porque, según ha explicado, el diseño respondía a las demandas trasladadas desde los distritos de la ciudad. Sin embargo, ha admitido que algunos aspectos técnicos podrían entrar en conflicto con la normativa vigente.
La principal discrepancia se centra en los cambios relativos a la inclinación del espacio. Según la alcaldesa, las condiciones planteadas por la Junta dificultaban la movilidad de las personas usuarias de silla de ruedas, generando así problemas de accesibilidad que hacían inviable mantener el planteamiento inicial.
Por este motivo, el Ayuntamiento considera complicado sacar adelante el proyecto tal y como estaba concebido. No obstante, desde el equipo de Gobierno todavía analizan si es posible introducir ajustes puntuales que permitan desbloquear la actuación sin necesidad de elaborar una propuesta completamente nueva.
Mientras continúan las conversaciones técnicas, el Consistorio no descarta ninguna opción para intentar dar continuidad a una intervención que buscaba mejorar este entorno urbano de la capital burgalesa.