El Ayuntamiento destina casi cuatro millones de euros para recuperar el servicio de autobuses tras el incendio
El Ayuntamiento de Burgos ha activado un paquete de contratos de emergencia valorado en cerca de cuatro millones de euros con el objetivo de garantizar la continuidad del transporte urbano después del incendio registrado el pasado 20 de abril en las instalaciones del Servicio Municipalizado de Movilidad y Transportes (SMYT).
La alcaldesa, Cristina Ayala, presidió una Comisión de Movilidad en la que se analizaron las actuaciones llevadas a cabo desde el siniestro y las medidas previstas para asegurar el funcionamiento del servicio tanto a corto como a largo plazo. En la reunión participaron responsables del SMYT y representantes de los distintos grupos políticos municipales.
Entre las primeras actuaciones aprobadas destacan la instalación provisional de una estación de carga de gas natural, la demolición de las cocheras dañadas y la adecuación de espacios temporales para albergar parte de la flota de autobuses. Además, ya se había autorizado previamente un contrato relacionado con los sistemas de cobro del servicio y la contratación de un perito encargado de defender los intereses municipales ante las consecuencias del incendio.
El presidente del SMYT, César Barriada, explicó que también se están reponiendo herramientas, maquinaria de taller y vehículos auxiliares afectados por el fuego, mediante contratos de menor cuantía pero considerados esenciales para recuperar la operatividad del servicio.
Durante la comparecencia, el equipo de Gobierno destacó además el incremento registrado en el número de usuarios del transporte público, una situación que está provocando pequeños retrasos en algunas líneas y que obligará a revisar la planificación del servicio en los próximos meses.
Para mantener la actividad mientras se ejecutan las soluciones definitivas, el Consistorio ha reorganizado distintos espacios municipales. Parte de las dependencias de Vías y Obras están siendo utilizadas provisionalmente, mientras que la Diputación Provincial ha ofrecido instalaciones en la zona de Valdechoque para reubicar maquinaria y personal.
A medio plazo, el Ayuntamiento plantea adaptar las actuales instalaciones para mejorar su capacidad operativa, aunque el objetivo definitivo pasa por trasladar las futuras cocheras al polígono de Villalonquéjar. Este proyecto irá ligado a una transformación del modelo energético de la flota municipal, con la vista puesta en alcanzar las emisiones cero antes de 2035.
Entre las alternativas que estudia el Consistorio figuran vehículos eléctricos y autobuses impulsados por hidrógeno, además de nuevas fórmulas de financiación y gestión de la flota, combinando unidades en propiedad con otras en régimen de renting. Según explicó Ayala, todas estas decisiones se debatirán próximamente en el seno del Consejo de Movilidad junto al resto de grupos municipales.
