Los árboles de Burgos se convierten en narradores de la ciudad gracias a una iniciativa digital pionera
Burgos aprovechará la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente para poner en marcha una original propuesta que une naturaleza, tecnología y divulgación. El Ayuntamiento, en colaboración con la empresa TreeCovery, ha lanzado una experiencia piloto que permitirá a varios árboles emblemáticos de la ciudad compartir información y relatos sobre su entorno a través de perfiles digitales accesibles mediante códigos QR.
La iniciativa, presentada por el concejal de Medio Ambiente, Carlos Niño, en el Paseo del Espolón, parte de una idea sencilla: utilizar a los árboles como testigos privilegiados de la historia urbana. “Son elementos que llevan décadas, e incluso siglos, formando parte de la ciudad y han presenciado numerosos acontecimientos. Queremos que sean ellos quienes cuenten esas historias”, explicó el edil.
En esta primera fase participarán tres ejemplares situados en distintos puntos de Burgos. El primero es **Silva**, una haya purpúrea ubicada en el Espolón; el segundo, **Germán**, un calocedro del parque Félix Rodríguez de la Fuente; y el tercero, **Emma**, una secuoya situada en el parque de La Isla. Cada árbol contará con una placa identificativa con un código QR que permitirá acceder a su espacio digital.
A través de estos perfiles, los ciudadanos podrán conocer datos sobre las características de cada ejemplar, su historia y curiosidades relacionadas con el lugar donde se encuentra. Además, los árboles actuarán como particulares cronistas de la actualidad local, ofreciendo contenidos relacionados con la vida de la ciudad.
Desde TreeCovery explican que la tecnología permite dotar a cada árbol de una identidad propia y convertirlo en un canal de comunicación singular. De esta forma, los ejemplares podrán publicar información sobre actividades culturales, eventos, acontecimientos destacados o cualquier aspecto relevante para los vecinos, siempre desde la perspectiva simbólica de estos habitantes silenciosos del espacio urbano.
Los contenidos se renovarán de forma constante. Está previsto que cada perfil incorpore semanalmente varias publicaciones extensas, complementadas con mensajes breves denominados “hojas”, similares a las publicaciones de una red social y con una frecuencia prácticamente diaria.
Los responsables del proyecto consideran que este formato puede favorecer una relación más cercana entre la ciudadanía y el patrimonio natural de Burgos, al presentar la información desde un punto de vista diferente y más atractivo para el público.
Aunque la experiencia comienza con tres árboles representativos, la intención es ampliar progresivamente la red de ejemplares participantes. El objetivo final es que más árboles repartidos por parques, jardines y barrios puedan convertirse en narradores de las historias, recuerdos y acontecimientos que forman parte de la vida de la ciudad.
Los impulsores de la propuesta destacan, además, que el valor de un árbol no depende únicamente de su singularidad botánica. Muchos ejemplares poseen una importancia especial para los vecinos por los recuerdos que evocan o por su papel en la vida cotidiana de un barrio, convirtiéndose así en auténticos guardianes de la memoria colectiva.
