Burgos se suma un año más a la campaña solidaria «Mójate por la Esclerosis Múltiple»
Las piscinas municipales de El Plantío acogerán el próximo domingo 12 de julio la XXI edición de la campaña solidaria «Mójate por la Esclerosis Múltiple», una iniciativa organizada por la Asociación de Esclerosis Múltiple de Burgos con la colaboración del Ayuntamiento. El objetivo de esta jornada es dar visibilidad a la enfermedad, promover la concienciación social y recaudar fondos destinados a mejorar la atención y la calidad de vida de las personas afectadas.
La actividad ha sido presentada por la presidenta del Servicio Municipal de Deportes, Carolina Álvarez, junto al presidente de la asociación, Juan Ignacio Hortigüela, y la vocal Verónica Sarabia. La cita comenzará a las 11:00 horas y anima a toda la ciudadanía a participar nadando unos metros en la piscina. Cada recorrido realizado será contabilizado como símbolo de apoyo a las personas que conviven con esta patología.
Además de la participación en el agua, durante la jornada se podrán adquirir diferentes productos solidarios cuya recaudación contribuirá a financiar programas de rehabilitación, servicios de apoyo e iniciativas de investigación sobre la enfermedad.
En la pasada edición, cerca de 300 personas se sumaron a la campaña y completaron conjuntamente unos 150.000 metros a nado, una cifra que la organización espera igualar o superar este año gracias a la implicación de los burgaleses.
Desde la Asociación de Esclerosis Múltiple de Burgos recuerdan que la entidad presta apoyo a más de 300 personas entre afectados y familiares. Asimismo, destacan la importancia de impulsar el diagnóstico precoz y de seguir invirtiendo en investigación, ya que el número de casos ha aumentado en los últimos años.
Como complemento a la campaña presencial, la organización invita a los ciudadanos a compartir vídeos en redes sociales para ampliar el alcance del mensaje de sensibilización. En la provincia de Burgos se estima que más de 800 personas conviven con la esclerosis múltiple, una enfermedad crónica que, aunque actualmente no tiene cura, puede tratarse para mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.
