La restauración de la muralla de Burgos descubre una estructura defensiva anterior al siglo XIII
Los trabajos de restauración de la muralla de Burgos están aportando nuevos datos sobre los primeros siglos de la ciudad. Una intervención arqueológica en el torreón de Doña Alhambra ha permitido confirmar que esta construcción era hueca y contaba con acceso, además de localizar elementos que podrían corresponder a una antigua torre de vigilancia anterior a la muralla medieval.
La actuación se desarrolla sobre los lienzos L3, L4 y L5, las torres C3, C4 y C5 y la puerta de Doña Alhambra, con una inversión de 710.000 euros y la ejecución a cargo de la empresa burgalesa Construcciones Ortega. Los trabajos, que se intensificaron tras los desprendimientos registrados en 2022 y 2024, tienen como objetivo tanto garantizar la conservación de la muralla como recuperar diferentes elementos de este conjunto patrimonial.
Uno de los principales hallazgos se ha producido precisamente en el torreón de Doña Alhambra. Una cata en su interior sacó a la luz refuerzos y una estructura abovedada que apuntan a una función defensiva anterior. Los investigadores han podido establecer que la construcción es previa a la actuación realizada en época de Alfonso X, en el siglo XIII, aunque todavía no se ha podido precisar su fecha exacta.
La arqueóloga Fabiola Monzón ha señalado que el siguiente paso será realizar un sondeo en la parte inferior y estudiar muestras de mortero para tratar de determinar su antigüedad. El análisis permitirá comprobar si la estructura puede relacionarse con la fundación de Burgos, tradicionalmente situada en el año 884, o si su origen podría remontarse todavía más atrás.
El descubrimiento también plantea nuevas hipótesis sobre la organización defensiva del asentamiento primitivo. Los técnicos consideran posible que hubiera otras estructuras similares distribuidas estratégicamente para controlar puntos como el barrio de Las Eras, una antigua vía romana o el vado del río.
La intervención ha permitido además recuperar el camino de Ronda, acondicionar el interior del cubo T3 y limpiar la parte superior de una de las torres. La vegetación había provocado importantes daños en distintos puntos del recinto, por lo que se han retirado varios ejemplares arbóreos situados sobre la muralla.
Los trabajos han revelado asimismo un deterioro superior al previsto inicialmente en el arco de la Judería. Algunas piezas que aparentaban ser de piedra tuvieron que ser reemplazadas y varias dovelas se desprendieron durante las labores de consolidación, lo que ha obligado a retrasar la apertura de esta puerta al público.
El Ayuntamiento prevé que la intervención concluya durante el último trimestre del año. La actuación permitirá no solo mejorar el estado de conservación de la muralla, sino también profundizar en el conocimiento de las etapas más antiguas de la historia de Burgos.
