El Cañón del Ebro y Rudrón más desconocido

El Cañón del Ebro y Rudrón más desconocido
5 (99%) 20 votes

El burgalés Óscar Bernabé ha rodado un documental que recoge las zonas más profundas de este Parque Natural, al noroeste de la provincia de Burgos.

Valles, grietas y desfiladeros se combinan en un territorio con personalidad propia. Un paraje donde el agua ha ido dando forma a la roca caliza en uno de los parajes de una belleza natural única.
Podría ser el inicio de documentales sobre cualquier punto natural a lo largo y ancho del globo, pero es el prólogo del largometraje que el burgalés Óscar Bernabé ha realizado para enmarcar un territorio que es y siente como propio.

Una mirada distinta al Cañón del Ebro, a un territorio que también aporta su parte al primer geoparque de Castilla y León de la UNESCO: Las Loras.

Vuelta al origen

El valle de Sedano es el marco del que desciende la familia de Óscar. Un lugar al que decidió volver en el año 2006, en el marco de la crisis económica. Como tantos españoles, este realizador volvió al inicio, a la casa de sus abuelos, donde desde un principio se dejó llevar por la magia de un paraje sin igual: el Parque Natural de las Hoces del Alto Ebro y Rudrón. Aquí, los ríos homónimos hacen accesibles algunas partes de este cañón, que en un principio parecen intransitables.
Todo un hábitat natural de más de 200 de profundidad, donde el director de este documental pasó las tardes de infancia pedaleando entre huertas, con el contexto del pueblo – valle de Covanera y del idílico Pozo Azul, la cavidad subacuática más larga de España, de fondo.

Una fotografía para rescatar el medio rural

La despoblación en el campo es sin duda el denominador común de este documental. Una constante que se mantiene en las conversaciones con los vecinos, en su mayoría personas mayores, de las que se nutre el documental, donde se incide en una credencial importante en este valle, por otro lado, una de las zonas más despobladas de España: ´El Parque Natural de las Hoces del Alto Ebro Rudrón es, ante todo, una “carretera de conexión”, un “vínculo” entre los pueblos de la zona, que han visto en los recursos turísticos de este paraje una razón fundamental para exportar sus bondades fuera de las fronteras burgalesas´, dice Bernabé.
Sargentes de La Lora (donde destaca el característico Museo del Petróleo), Tubilla del Agua, el Valle de Manzanedo, el Valle de Sedano, el Valle de Valdebezana… Son algunos de los puntos que se articulan en torno al Cañón del Ebro, donde la inmensidad de las llanuras y páramos (loras) se alternan en un terreno de naturaleza emimentemente kárstica.
Cuarenta y seis mil hectáreas de Parque Natural que es también Zona Especial de Protección de Aves y, desde mayo de 2017, Lugar de Interés Geológico.

Una llamada a recorrer el Cañón del Ebro desde todos los puntos de vista

Hay lugares que se prestan al disfrute a través de todos sus recursos. Es lo que ocurre con el Cañón del Ebro, fielmente reflejado en este documental donde las rutas senderistas dan paso a la escalada, al descenso por las diferentes partes del cañón fluvial, a realizar rutas a caballo o simplemente, pasear tranquilamente disfrutando de la diversidad de flora presente en el Cañón del Ebro.
En total, 53 capítulos “a la carta”, para que el usuario elija la actividad que más se adapte a sus gustos y necesidades, recogidos en los también llamados “5 valles”.
Valle del Ebro, territorio literario
La espectacularidad del paisaje en este territorio llevó al propio Miguel Delibes a plasmarlo en una de sus obras, “Mis amigas las truchas”. El autor se basó en lo que hoy se conoce como la Ruta del Valle del Ebro, un territorio idóneo para la pesca de este ejemplar, que encuentra en el entorno de las Hoces del Alto Ebro y Rudrón un coto perfecto para la práctica de esta actividad.
Pero además, en esta ruta podemos disfrutar de puntos llenos de misticismo como Cortiguera, uno de los pueblos semi – abandonados de la provincia donde se rodaron algunas escenas de la película “El disputado voto del señor Cayo”, basada en la obra homónima de Delibes.
Aquí, en el tramo de las Hoces de Valdelateja a Pesquera, el viajero podrá dejarse llevar entre curvas infinitas y miradores donde la vista se pierde en la inmensidad del vacío. Es esta una tierra de un valor ecológico incalculable, donde el río Ebro ha ido formando rápidos dignos de cualquier largometraje épico y donde la naturaleza invita a ser descubierta solo con unas buenas de monte y una mochila.

Deja tu comentario

Your email address will not be published.