Un mundo de dinosaurios pequeños y gigantes en Burgos

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Se publican dos nuevos estudios de dinosaurios de la Sierra de la Demanda

La prestigiosa revista científica Journal of Iberian Geology ha publicado recientemente dos artículos donde se estudian fósiles de dinosaurios procedentes de la Sierra de la Demanda.

Dientes Ornitisquio

Dientes Ornitisquio

Uno de ellos se centra en un hallazgo realizado en la XV campaña de excavaciones paleontológicas en la Sierra de la Demanda (2018) en el yacimiento Valdepalazuelos-Tenadas del Carrascal, situado en las proximidades de Torrelara; la edad del yacimiento es de 145 millones de años, en una época de tránsito del Jurásico al Cretácico. Se trata de un húmero de gran tamaño (una longitud de unos 130 cm, aunque podría ser mayor al estar incompleto), que se ha identificado como perteneciente a un dinosaurio saurópodo de tipo braquiosáurido. Este grupo se caracteriza por ser de dieta herbívora, el desarrollo de un cuello muy largo, con patas anteriores más largas que las posteriores, alcanzar tamaños gigantescos y un peso de muchas toneladas. Vivieron entre 167 y 93 millones de años atrás, en los continentes de Europa, África, América y Asia.

Los investigadores, pertenecientes al Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes y las Universidades de Salamanca y Zaragoza, compararon el hueso con otros de dinosaurios contemporáneos y que también habitaron la llamada placa ibérica (lo que hoy es la península ibérica); en ese análisis se puso en evidencia que el fósil de Burgos tiene una serie de características anatómicas que le hacen diferente de los saurópodos que se conocen actualmente.

Este hallazgo deberá completarse con el estudio de un alto número de huesos de saurópodo que se está recogiendo año tras año en el yacimiento de Torrelara. Este primer estudio de piezas procedentes de ese yacimiento aporta información relevante sobre una cuestión que parece estar cada vez más clara, como es la gran diversidad de dinosaurios saurópodos en esa edad de paso del Jurásico al Cretácico: en la placa ibérica convivían muchas especies de los grandes dinosaurios saurópodos. Además, estas especies presentan caracteres propios, que les da una cierta identidad frente a otros dinosaurios contemporáneos suyos en el planeta ; dicho de otra forma: la placa ibérica era un extraordinario laboratorio evolutivo para los dinosaurios entre 150 y 140 millones de años atrás, y el braquiosáurido de Torrelara puede desvelar información sobresaliente sobre esos cambios evolutivos.

Enlace :

https://link.springer.com/epdf/10.1007/s41513-020-00145-w?sharing_token=PZzAkxJhbc428Si613JD2fe4RwlQNchNByi7wbcMAY668DR7ezkUu72yKJjfIau36NsTjW07MbD0n5mEQHIkhFwySTjzV_JuJ4I7fEiteiCP4_XtfgnZqcUH0cpGwGl1jde5l9YAuGJx-mfQlJth4yJ5Zdg0aRGtW9jbB6PItS4%3D

El otro artículo publicado tiene como objeto de estudio a dos pequeños dinosaurios hallados cerca de Salas de los Infantes, uno de los cuales ha servido en una investigación anterior, de 2016, para erigir un clado o grupo nuevo de dinosaurios llamado Rhabdodontomorpha.

Los dos dinosaurios son del tipo ornitisquios, cuyo grupo está ampliamente representado en el conjunto de los yacimientos de la Sierra de la Demanda burgalesa. Se hallaron en yacimientos muy cercanos entre sí y de la misma edad (comienzos del Cretácico, hace 125 millones de años), por lo que vivieron juntos ; al ser bastante semejantes, los investigadores, de la Universidad Nacional de Río Negro (Argentina) y del Museo de Dinosaurios, se plantearon la hipótesis de que podría haber una fuerte competencia entre ellos por el espacio y la alimentación. Así que su línea de estudio se basó en los dientes de cada uno. Los ornitisquios tenían una masticación parecida a la de los conejos actuales, pero disfrutaban de una ventaja : aunque los dientes se les desgastaran y cayeran, los reponían continuamente.

Al analizar en detalle los dientes de estos dinosaurios se apreciaron diferencias significativas : uno poseía dientes  afilados como hachas, útiles para alimentarse de vegetación de hojas y tallos duros ; el otro, con dientes de un esmalte más fino, cortaba y molía vegetación más blanda. Eso podría favorecer el que vivieran juntos pero aprovechando recursos alimenticios diferentes, lo que reducía la competencia entre ellos.

Uno de esos dinosaurios(especialmente pequeño : 70 cm de longitud, 30 cm de altura) ha sido propuesto como representante de los primeros pasos evolutivos para un grupo que se desarrolló de forma exitosa millones de años más tarde : los rabdodóntidos. Las características encontradas en sus dientes sirven de apoyo a esta hipótesis y coloca al ejemplar burgalés en unlugar privilegiado en la evolución de los dinsoaurios ornitisquios.

Enlace :

https://link.springer.com/article/10.1007/s41513-020-00140-1

Estos estudios amplían al conocimiento sobre la singular fauna de dinosaurios registrada en la Sierra de la Demanda, con 4 especies nuevas descritas hasta la fecha y una alta diversidad de grupos de dinosaurios. La colaboración de los investigadores salenses con otros especialistas e instituciones científicas posibilitan la elaboración de estudios que tienen un alcance internacional. El conjunto de este patrimonio paleontológico, que se reconoce especialmente en la comunidad científica internacional, se puede disfrutar en el Museo de Dinsoaurios de Salas de los Infantes y en los yacimientos que se pueden visitar en la comarca, como los englobados en la ruta « Tierra de Dinosaurios » :

 http://www.fundaciondinosaurioscyl.com/es/c/?idsec=365

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