Cáritas busca incorporar nuevos voluntarios con urgencia para “romper la distancia social”

Cáritas busca incorporar nuevos voluntarios con urgencia para “romper la distancia social”
Vota este artículo

Tras la pandemia, la entidad calcula que el número de personas voluntarias ha disminuido un 25%, y anima a los más jóvenes a interesarse por esta forma de participación social

Por primera vez en muchos años, Cáritas Burgos ha visto disminuir la cifra de personas que colaboran en sus programas. Si en el año 2019 contó con más de 750, en 2020 se redujeron hasta poco más de 600. Esta situación ha llevado a la entidad a lanzar una campaña de incorporación con la que espera reforzar su presencia en los programas de empleo, infancia, administración, personas sin hogar y en las acogidas parroquiales. Las restricciones impuestas a raíz de la pandemia obligaron a Cáritas Burgos a limitar, al menos temporalmente, la impagable participación de sus voluntarios. Entre los meses de marzo y octubre de 2020, y a pesar de que fueron muy habituales los casos en los que deseaban seguir prestando ayuda, más de la mitad de ellos no pudieron acudir a sus respectivos programas. Con el retorno a la normalidad han sido muchos los que se han reincorporado, pero otros no han podido hacerlo por encontrarse en el grupo de edad más vulnerable, por tener que cuidar de sus familiares u otras obligaciones.

Esta campaña de incorporación se difundirá a través de redes sociales, en medios de comunicación y por medio de carteles informativos en parroquias y otros lugares. Los únicos requisitos que se solicitan es ser mayor de 16 años, contar con una disponibilidad de al menos dos horas semanales y mantener una actitud de compromiso y aprendizaje durante el voluntariado. En este sentido, no se requieren unas habilidades o conocimientos específicos. La entidad se encarga de formar a los nuevos voluntarios, y también de buscar la tarea más adecuada en la que puedan colaborar, según sus intereses y capacidades. Para Mario Vivanco, delegado de Cáritas Burgos, “hay que romper el concepto de distancia social; aunque tiene su sentido sanitario y de prevención, no puede llevarnos a que nos alejemos de los demás, y sobre todo de los más necesitados”. Desde la institución eclesial se plantea el voluntariado como una forma de colaborar, “pero también como una herramienta de transformación social. Darse a los demás nos cambia a nosotros, y también acaba por cambiar la sociedad”.  Además, en este llamamiento se ha incidido especialmente en la necesidad de incorporar a más jóvenes, “tanto por lo que pueden aportar como por lo que pueden aprender en esa etapa tan formativa de sus vidas”.

Deja tu comentario

Your email address will not be published.