Capiscol revive su noche más tradicional con la Pingada del Mayo
El barrio de Capiscol volverá a vestirse de tradición este próximo 30 de abril con una nueva edición de la Pingada del Mayo, una de las celebraciones populares más arraigadas de Burgos y símbolo de bienvenida a la primavera. La cita, que se acerca ya a sus seis décadas de historia en la ciudad, reunirá de nuevo a decenas de vecinos en torno a una costumbre heredada de las zonas serranas burgalesas y sorianas.
La fiesta recuperará uno de sus elementos más característicos: el traslado tradicional del pino a hombros. El árbol, de aproximadamente 21 metros de altura, será portado por entre 40 y 50 voluntarios desde las inmediaciones del antiguo puente de la vía hasta la plaza de Capiscol, en un recorrido que volverá a convertirse en una de las imágenes más representativas de la jornada.
El programa arrancará a las 15:00 horas con una paella solidaria, cuya recaudación se destinará a actividades infantiles y a futuros proyectos para los niños del barrio. Durante la tarde también habrá espacio para los más pequeños con una gymkana infantil organizada con la colaboración de las peñas Antonio José y Capiscol.
A medida que avance la jornada, el protagonismo pasará al traslado del mayo, antes de dar paso a la actuación del grupo folclórico Nuestra Señora de las Nieves y al tradicional reparto de sopa de ajo para vecinos y visitantes.
El momento culminante llegará a las 00:00 horas, cuando se celebre la esperada pingada: la elevación del gran pino mediante cuerdas y esfuerzo colectivo, bajo la coordinación de vecinos experimentados y con las correspondientes medidas de seguridad.
Tras la izada, la organización rendirá homenaje a Ángel “El Serrano”, figura muy reconocida en el barrio por su papel habitual al frente de esta tradición. La noche concluirá con chocolate con bizcochos y la música de los dulzaineros de Capiscol.
