El Ayuntamiento de Burgos continúa ultimando la operación de crédito contemplada en el presupuesto municipal con la que financiará diversas inversiones, aunque el equipo de Gobierno todavía está revisando qué proyectos se incluirán finalmente en esta operación.
El concejal de Hacienda, Ángel Manzanedo, ha explicado que el Consistorio ya ha iniciado los trámites para solicitar el préstamo, pero ha subrayado que aún se está definiendo qué actuaciones tendrán prioridad. Según ha indicado, el objetivo es destinar los fondos a proyectos que puedan ponerse en marcha de forma inmediata.
Manzanedo ha señalado que el equipo de Gobierno está analizando aquellas inversiones que cuentan con un mayor grado de desarrollo técnico y que podrían licitarse en un plazo breve. Al mismo tiempo, se estudia la posibilidad de aplazar algunas actuaciones, suprimir otras o completar su financiación mediante modificaciones presupuestarias.
El responsable del área económica ha insistido en que el Ejecutivo municipal quiere ajustar al máximo el contenido de la operación antes de concretar tanto la cuantía definitiva del préstamo como el listado de proyectos beneficiarios. Una vez se cierre esta planificación, la información será trasladada a los grupos de la oposición y a los medios de comunicación.
Durante la Comisión de Hacienda celebrada este martes también se abordó el impacto económico derivado de la incidencia registrada en el servicio de autobuses urbanos. En este sentido, Manzanedo explicó que la prioridad actual es ejecutar los contratos de emergencia aprobados, mientras se estudia posteriormente cómo encajar en el presupuesto los cerca de cuatro millones de euros comprometidos.
Otro de los asuntos analizados fue la evolución del periodo medio de pago a proveedores durante el primer trimestre de 2026. Según los datos facilitados por el concejal, el Ayuntamiento ha reducido progresivamente los plazos de abono, pasando de 28,6 días en enero a 9,4 días en marzo, manteniéndose en todo momento por debajo del límite legal de 30 días.
La comisión también dio cuenta de otros expedientes de contratación, entre ellos el servicio de verificación metrológica de sonómetros y calibradores, con un presupuesto de 18.137 euros para cuatro años, así como el suministro de cemento y morteros para labores de mantenimiento viario, valorado en 76.000 euros para un periodo inicial de dos años prorrogables.