Burgos renueva su compromiso con el pueblo saharaui en un año marcado por el 50 aniversario de la Marcha Verde
La ciudad de Burgos ha vuelto a mostrar su respaldo al pueblo saharaui coincidiendo con un momento especialmente simbólico, cuando se cumplen cinco décadas de la Marcha Verde, un episodio que marcó el inicio del éxodo de miles de personas hacia los campamentos de refugiados de Tinduf.
Representantes institucionales, miembros de la Asociación Burgalesa Amigos del Pueblo Saharaui y familias colaboradoras participaron en un acto de apoyo en el que se puso en valor la solidaridad que la sociedad burgalesa mantiene desde hace años con esta causa. Durante el encuentro se destacó la importancia de continuar impulsando iniciativas de cooperación y de sensibilizar a la ciudadanía sobre la situación que vive la población refugiada.
Uno de los principales ejemplos de ese compromiso es el programa Vacaciones en Paz, que permite que niños y niñas saharauis pasen los meses de verano acogidos por familias burgalesas. Además de disfrutar de unas semanas alejados de las extremas temperaturas del desierto, los menores tienen acceso a revisiones médicas, actividades de ocio y una experiencia de convivencia e intercambio cultural.
Durante el acto también se recordó que, pese al paso del tiempo, el conflicto del Sáhara Occidental continúa sin una solución definitiva. Por ello, tanto las asociaciones como las instituciones insistieron en la necesidad de mantener viva la cooperación y el apoyo a la población refugiada, especialmente a través de proyectos humanitarios que mejoran la calidad de vida de los menores y sus familias.
La conmemoración sirvió, además, para agradecer la implicación de las familias de acogida y de todas las personas voluntarias que hacen posible que cada verano decenas de niños saharauis puedan disfrutar de una estancia en Burgos, reforzando unos lazos solidarios que se mantienen desde hace décadas.
