Aguas de Burgos avanza en la futura infraestructura que reducirá los vertidos al río durante las lluvias intensas
Tanque de tormentas
Aguas de Burgos ha dado un nuevo paso en la modernización del sistema de saneamiento de la ciudad con la entrada en funcionamiento de la primera actuación vinculada al futuro tanque de tormentas de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Villalonquéjar. La intervención permitirá mejorar el tratamiento del agua en episodios de precipitaciones intensas y minimizar la llegada de residuos contaminantes al cauce del río.
La actuación ya ejecutada ha supuesto una inversión de 881.000 euros, financiada en parte con fondos europeos, y consiste en la instalación de un sistema de tamizado capaz de procesar hasta 30.000 metros cúbicos de agua por hora. Este equipamiento retiene residuos sólidos, como toallitas y otros materiales flotantes, antes de que el agua sea evacuada cuando la capacidad de la depuradora se ve superada por fuertes lluvias.
El proyecto contempla la construcción de un tanque de tormentas que almacenará las primeras aguas de lluvia, consideradas las más contaminadas al arrastrar suciedad acumulada en calles y alcantarillas. Una vez finalizado el episodio de precipitaciones, ese volumen será tratado en la propia depuradora, reduciendo así el impacto ambiental de los alivios al río.
La infraestructura completa contará con un presupuesto estimado de entre siete y ocho millones de euros. El proyecto técnico ya está redactado y se encuentra a la espera de las autorizaciones de la Confederación Hidrográfica. La previsión de Aguas de Burgos es licitar las obras en un plazo de entre tres y seis meses y que el tanque pueda entrar en servicio en un horizonte aproximado de 24 a 30 meses.
