Sonorama Ribera arranca con 40.000 personas y una primera noche de reencuentros, baile y grandes conciertos
Verónica Fernández 6 agosto, 2026 0
Foto: Sonorama Ribera
El primer acorde de Sonorama Ribera volvió a sonar donde cada verano se cita una pequeña ciudad efímera. Miles de pulseras comenzaron a poblar este miércoles el recinto de El Picón y, con ellas, regresó esa mezcla de emoción, reencuentros y música que convierte durante cinco días a Aranda de Duero en uno de los grandes focos culturales del país. La XXIX edición del festival arrancó con 40.000 asistentes en una jornada que fue creciendo con el paso de las horas hasta desembocar en una madrugada de escenarios repletos.
Las primeras horas sirvieron para recuperar viejas costumbres. Grupos de amigos buscándose entre la multitud, fotografías para inmortalizar el regreso, brindis y un continuo trasiego de público entre escenarios marcaron el ambiente de un festival que, más allá del cartel, ha convertido la experiencia compartida en una de sus principales señas de identidad.
Como es habitual en la jornada inaugural, el concurso de disfraces volvió a reclamar buena parte de las miradas. Personajes imposibles, referencias televisivas y mucho humor desfilaron por el recinto en un espectáculo paralelo que hace años dejó de ser una simple actividad para convertirse en una tradición imprescindible del festival.

Cuando cayó la tarde, la música tomó definitivamente el protagonismo. El Escenario Ribera del Duero fue encadenando algunos de los nombres más esperados de la jornada. Carlangas abrió el camino con un directo intenso antes de dar paso a Bebe, que conectó con el público gracias a un repertorio marcado por canciones ya convertidas en clásicos. Después llegó Iván Ferreiro, uno de los conciertos más coreados de la noche, antes de que Crystal Fighters transformara el cierre de la jornada en una gran fiesta colectiva con un espectáculo de ritmo frenético que mantuvo al público bailando hasta bien entrada la madrugada.
Mientras tanto, el Escenario Aranda de Duero ofrecía una propuesta igualmente sólida. León Benavente desplegó su contundencia habitual, La Pegatina volvió a demostrar por qué sus conciertos son sinónimo de celebración y La Cabra Mecánica apeló a la memoria de varias generaciones con un repertorio que fue recibido con entusiasmo por los asistentes.
La actividad se extendió también al resto del recinto. Los escenarios Indexa, Porklovers y Tierra de Sabor mantuvieron un flujo constante de conciertos durante toda la tarde y la noche con propuestas tan diversas como Nat Simons, Whisky Caravan, Mafalda Cardenal, Tu Otra Bonita, Pablopablo, The Molotovs o Sofía Gabanna, reflejando la amplitud estilística que caracteriza al festival.

Tras este primer capítulo, Sonorama Ribera vivirá este jueves una de sus jornadas más reconocibles con el desembarco de la programación en el casco urbano de Aranda de Duero. La Plaza del Trigo volverá a convertirse en uno de los epicentros del festival con sus tradicionales conciertos y el esperado artista sorpresa de las 15.00 horas, mientras que por la noche el recinto de El Picón recibirá a algunos de los grandes reclamos de esta edición, entre ellos Rigoberta Bandini, Guitarricadelafuente, Rusowsky, We Are Scientists y RVFV. El festival ya ha arrancado y, a juzgar por su primera jornada, vuelve dispuesto a llenar Aranda de música hasta el próximo domingo.
