La Feria de Artesanía convierte el Espolón en un escaparate del trabajo hecho a mano
El Paseo del Espolón vuelve a ser, desde este viernes, el punto de encuentro entre los artesanos y el público con la apertura de la XXXVII Feria de Artesanía de Burgos. El certamen, que permanecerá abierto hasta el 19 de julio, reúne a 36 talleres procedentes de Castilla y León y de otras comunidades autónomas, con una amplia representación de oficios tradicionales y creaciones contemporáneas.
Durante la inauguración, la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, destacó el valor de la artesanía como una actividad que apuesta por la creatividad, la calidad y la elaboración manual frente a los procesos industriales. Cada una de las piezas expuestas responde al trabajo personal de sus autores, lo que convierte a la feria en una oportunidad para descubrir productos exclusivos y conocer de cerca el oficio de quienes los elaboran.
Los visitantes podrán recorrer los distintos puestos instalados en el paseo y encontrar artículos de joyería, cerámica, cuero, cosmética natural, ilustración, decoración, textil, madera o encuadernación, entre otras especialidades. Además de ofrecer la posibilidad de adquirir piezas únicas, la feria pretende acercar la artesanía al público y dar visibilidad a un sector que mantiene vivas técnicas tradicionales adaptadas a los nuevos tiempos.
La cita, organizada por la Federación de Organizaciones Artesanas de Castilla y León (FOACAL) con la colaboración del Ayuntamiento de Burgos, se ha consolidado como una de las propuestas habituales del verano en la ciudad. Durante diez días, burgaleses y visitantes podrán conocer el trabajo de profesionales llegados de distintos puntos del país y respaldar un modelo de producción basado en la elaboración artesanal y la cercanía entre creador y cliente.
