Época de buñuelos

Época de buñuelos
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Fieles a nuestra tradición, y para todos aquellos que quieran pasar una tarde entre fogones, aquí va muestra receta más famosa, los Buñuelos de viento que sí que salen. Animaos a revolver un poco, manchar algún que otro cacharro y deleitar a los familiares y amigos. Porque en estas fechas hay algo más que calabazas…

La fiesta de Todos los Santos aunque no cae en el olvido, se ha visto “minimizada” por la invasión de las calabazas, los esqueletos, los vampiros y las brujas

Está claro que en cuestión de fiestas nos apuntamos a un bombardeo, y cómo no, halloween no iba a ser menos. Somos fiesteros por naturaleza, y no se nos resisten ni las nuestras ni las importadas. Pero a pesar de las calabazas, aún tenemos los Buñuelos de viento y los huesos de santo.

Y para no perder la tradición, como todos los años les recordamos una buena receta de buñuelos, porque tanto para los que aún no los habéis hecho, como para los que ya los habéis catado, os volvemos a colgar esta receta para que no os aburráis estos días. Animaos, que estos sí que salen…

Buñuelos de viento

Ingredientes:
Masa: 250cc de agua, 50gr. de mantequilla, sal, 100gr. de harina, y 3 huevos.
Crema: 250cc de leche fría, 3 cucharadas de harina, 3 huevos, medio litro de leche, 6 cucharadas de azúcar y 3 para las claras a punto de nieve.
Para hacer la crema, a los 250cc de leche fría se le añaden  las 3 cucharadas de harina y tres yemas. Batir hasta que desaparezcan los grumos y quede una masa fina. Añadir poco a poco el medio litro de leche hirviendo. Se cuece 3 minutos, sin dejar de remover.

Se añaden las 6 cucharadas de azúcar y se deja reposar. Montar las claras a punto de nieve, y añadir las 3 cucharadas de azúcar. Cuando  la crema  esté templada se añaden poco a poco las claras batidas a punto de nieve mezclando con cuidado.
Para la masa, se pone a hervir el agua, la mantequilla, un pellizco de sal, los 100gr. de harina y se remueve muy fuerte con una cuchara de madera hasta que quede una masa fina.

A continuación se añaden los huevos, uno a uno, incorporándolo bien, de forma que hasta que no esté bien, no se añade el siguiente.
Calentar el aceite. Para comprobar la temperatura, poner a freír un trozo de pan, y cuando se doré, está caliente. Colocar pequeñas porciones, que se pueden tomar con dos cucharitas o con una manga pastelera de boquilla pequeña. Cuidado que el aceite no se caliente en exceso.
Una vez que han enfriado un poco, se les rellena con la crema. Esto sí  es más fácil  si se hace con la manga pastelera. Espolvorear con azúcar y canela.
La crema es una idea, pero cualquier crema pastelera que os guste puede valer. Se puede rellenar también con nata.

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