Un incendio en las cocheras de Burgos deja 39 autobuses afectados y obliga a reorganizar todo el servicio
Un grave incendio registrado en la madrugada de este martes ha provocado importantes daños en las cocheras municipales de autobuses de Burgos, dejando afectados 39 de los 75 vehículos de la flota, más de la mitad del total. El fuego, que se originó de madrugada, arrasó por completo las instalaciones destinadas a cocheras y taller, mientras que las oficinas lograron salvarse sin daños.
El siniestro, cuyas causas aún se investigan, ha sido calificado como «voraz» por fuentes municipales. La alcaldesa, Cristina Ayala, ha señalado que todavía es pronto para determinar el origen exacto del incendio, aunque ha confirmado la magnitud de los daños materiales, que son «cuantiosos» y afectan de lleno a la operatividad del servicio.
En el momento del incendio había seis trabajadores en las instalaciones. Uno de ellos, un conductor, resultó afectado leve por inhalación de humo tras intervenir para sacar varios autobuses del interior, una actuación que evitó mayores pérdidas.
El impacto en el transporte urbano ha sido inmediato. El servicio funciona desde primera hora con recursos mínimos y varias líneas han quedado suspendidas, entre ellas la 7, 9, 10, 15, 20 y 23. El resto de rutas operan con menos frecuencia, lo que está generando importantes alteraciones en la movilidad de la ciudad. Pese a la gravedad de la situación, algunos autobuses pudieron comenzar a circular desde las 05:30 horas, aunque con una capacidad muy limitada.
Tras el suceso, el Ayuntamiento ha convocado reuniones urgentes con los grupos municipales, que han mostrado una posición de unidad para afrontar la crisis. Las distintas formaciones coinciden en la necesidad de priorizar la recuperación del servicio, adoptar medidas urgentes y buscar soluciones mediante el consenso.
Además, se han iniciado contactos con otras administraciones y ciudades para intentar conseguir autobuses que permitan reforzar la flota provisionalmente, aunque la recuperación total del servicio podría prolongarse durante semanas o incluso meses.
El incendio no solo ha provocado un colapso inmediato del transporte urbano, sino que abre un escenario complejo para los próximos meses. La pérdida de más de la mitad de la flota y los daños en las instalaciones obligarán a replantear tanto la logística del servicio como el futuro de las cocheras municipales.
Mientras continúan las investigaciones para esclarecer las causas del incendio, el Ayuntamiento trabaja contrarreloj para restablecer la normalidad en una de las infraestructuras clave de la ciudad.
Los grupos municipales apelan a la unidad tras el incendio y plantean medidas para afrontar la crisis del transporte
El portavoz del PSOE, Josué Temiño, trasladó el apoyo de su formación al equipo de Gobierno ante un «terrible accidente» y recalcó que, aunque la gestión corresponde al Ejecutivo municipal, es momento de «lograr soluciones desde el consenso y el diálogo». En este sentido, aseguró que el Ayuntamiento «puede contar con el PSOE» para afrontar una crisis que, advirtió, se prolongará en el tiempo.
«La situación es grave», señaló Temiño, quien alertó de que hay 16 servicios que deben ser restablecidos y que la recuperación implicará convivir durante «semanas e incluso meses» con frecuencias reducidas. «El servicio se va a ver muy resentido», insistió.
El dirigente socialista defendió que «no es día de improvisar, más allá de lo urgente», aunque sí consideró necesario activar medidas inmediatas. Entre ellas, propuso reforzar la información a los usuarios con avisos en papel en las marquesinas, incrementar la presencia de taxis en la ciudad y acelerar la recuperación de las líneas suspendidas.
También planteó incentivar el uso del vehículo privado mediante tarifas reducidas en aparcamientos como el Fórum, así como implicar a la Diputación para garantizar el funcionamiento de la línea 20, clave para los desplazamientos laborales y familiares.
En materia de infraestructuras, Temiño recordó que las cocheras ya arrastraban la necesidad de una reforma integral y expresó dudas sobre su posible reconstrucción. Asimismo, recuperó la propuesta socialista de construir nuevas instalaciones en otra parcela, una opción que, según afirmó, «ya se habría ejecutado» si su partido gobernase.
Por su parte, el portavoz de Vox, Fernando Martínez-Acitores, calificó el suceso como «una desgracia» y «una tragedia para la ciudad», subrayando el impacto material tras perderse más de la mitad de la flota. «Es un desastre, sigo en shock», reconoció.
Desde Vox mostraron su respaldo a los trabajadores afectados y solicitaron una revisión exhaustiva de los seguros para aclarar las coberturas. Además, plantearon la contratación de un perito externo que evalúe los daños y reclamaron ampliar los contactos con otras ciudades, más allá del entorno cercano, para buscar soluciones.
«Nos ponemos a disposición del equipo de Gobierno», afirmó Martínez-Acitores, quien también apeló a la comprensión de los ciudadanos ante una situación excepcional.
En conjunto, las formaciones políticas coincidieron en lanzar un mensaje de unidad y en la necesidad de «arrimar el hombro» para hacer frente a una crisis que obligará a reorganizar el transporte urbano durante los próximos meses.











